9 de abril de 2024 · 3 min de lectura
No puedo ir a la junta: cómo delegar el voto correctamente
La mitad de los problemas de quórum se resolverían con delegaciones bien hechas.
Cómo se delega
Por escrito firmado por el propietario, identificando la junta concreta (fecha) y a quién se autoriza. Vale un papel simple, un email claro desde la dirección conocida del propietario, o el formulario que acompañe a la convocatoria (buena práctica: incluirlo siempre).
A quién
A cualquiera: otro vecino, el cónyuge, un familiar. No hace falta que sea propietario.
Con o sin instrucciones
- Con instrucciones ("vota SÍ a la derrama"): el representante debe seguirlas.
- En blanco: el representante vota según su criterio. Legal, pero conviene saber a quién se le da.
Los errores que anulan
- Delegaciones verbales ("me dijo que votaba que sí"): no valen.
- Escritos genéricos sin fecha de junta reciclados año tras año: impugnables.
- El moroso: puede delegar, pero su voto sigue suspendido — la delegación no lava la deuda.
Para el secretario
Adjunta las delegaciones al acta (o consérvalas con ella) y refleja en asistentes quién estuvo representado y por quién. Es lo primero que se revisa cuando alguien impugna.
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