29 de julio de 2026 · 4 min de lectura
Agosto en la comunidad: qué no puede parar aunque no haya nadie
En agosto se vacía medio edificio, incluido a veces el presidente. Las obligaciones de la comunidad, en cambio, no se van de vacaciones.
Lo que no puede parar
- El mantenimiento de la piscina y sus analíticas, si está abierta. Es lo más regulado y lo que peor se lleva la improvisación.
- El ascensor: el contrato de mantenimiento y, sobre todo, el teléfono de rescate de personas atrapadas. Comprobad que el número que hay en la cabina es el correcto y que responde alguien.
- La limpieza y la recogida de zonas comunes, aunque sea con frecuencia reducida.
- Los seguros y los pagos domiciliados: una devolución en agosto por falta de saldo se arregla en septiembre y con recargo.
Lo que hay que dejar resuelto antes de irse
- Quién sustituye al presidente de hecho: un vecino de contacto que esté localizable y sepa qué hacer si hay una avería seria.
- Los teléfonos de urgencia accesibles: fontanería, electricidad, ascensor, seguro. En el portal, no en el móvil de una sola persona.
- El parte de siniestro, sabido. Si revienta una bajante el 12 de agosto, alguien tiene que saber a quién llamar y qué número de póliza dar.
- Los pagos previstos del mes cubiertos.
Aprovechar agosto para lo que sí se puede
Es buen momento para lo que no molesta a nadie: revisar contratos y fechas de preaviso, pedir presupuestos para las obras del otoño, poner al día la documentación, preparar el orden del día de la junta de septiembre.
Media hora en agosto ahorra una junta larga en octubre.
Y una advertencia sobre las convocatorias
Si tenéis que convocar junta para septiembre, contad con que en agosto la gente no lee el correo ni pasa por el portal. Convocad con margen suficiente y por los medios que tengáis acreditados: una convocatoria mal notificada en agosto es la forma más fácil de que un acuerdo importante acabe impugnado.
Deja de leer sobre gestionar. Pruébalo.
Entra en una comunidad de ejemplo con todo funcionando y tócalo tú mismo.