8 de agosto de 2026 · 4 min de lectura
Palomas en la fachada: por qué es problema de la comunidad y qué se puede hacer
Empieza con un nido en el patio de luces y acaba con la fachada perdida, los tendederos inutilizables y algún vecino con problemas respiratorios. Las palomas son un clásico que casi nunca se aborda a tiempo.
No es un asunto estético
Los excrementos son ácidos: deterioran cornisas, barandillas y cubiertas, y su acumulación es un problema de salubridad real. Por eso mantener las zonas comunes en condiciones es obligación de la comunidad, no una manía de nadie.
Lo que sí funciona
- Redes en patios de luces y huecos: la medida más eficaz y la más discreta.
- Púas en cornisas, antepechos y alféizares comunes.
- Cerrar accesos a falsos techos y huecos de persiana, que es donde anidan.
- Limpieza con protección al retirar acumulaciones: es un trabajo con riesgo sanitario, no un cubo de agua.
Todo esto son obras de conservación: bastan mayoría simple y, según cuantía, ni siquiera junta extraordinaria.
Lo que NO se puede hacer
Métodos que dañen o maten a las aves. Está prohibido y expone a sanción. Las especies protegidas —vencejos, golondrinas, aviones— tienen protección legal reforzada: sus nidos no se pueden retirar, ni siquiera vacíos, sin autorización. Si aparecen en tu fachada, hay que consultar antes de tocar nada.
El vecino que les da de comer
Es el punto más delicado, porque suele ser una persona mayor con buena intención. Conviene explicárselo con tacto: alimentarlas multiplica la colonia y muchos ayuntamientos lo sancionan expresamente. Antes de una bronca en junta, una conversación tranquila resuelve la mitad de los casos.
El orden sensato
Presupuesto de una empresa especializada, revisión de si hay especies protegidas, colocación fuera de época de cría cuando sea posible, y limpieza previa. Hacerlo bien una vez sale más barato que repetirlo cada primavera.
Deja de leer sobre gestionar. Pruébalo.
Entra en una comunidad de ejemplo con todo funcionando y tócalo tú mismo.