27 de diciembre de 2025 · 4 min de lectura
Comparar presupuestos de obra: las 7 trampas del papel más barato
Tres presupuestos sobre la mesa: 12.000, 14.500 y 19.000 €. El barato gana la votación… y acaba costando 21.000. Las trampas, una a una.
1. Partidas "no incluidas"
El clásico: andamio, tasas de licencia, retirada de escombros, protección de zonas comunes — "no incluido" en letra pequeña. Exige presupuestos llave en mano con todo o exclusiones listadas idénticas.
2. Calidades sin definir
"Pintura plástica" (¿cuál?, ¿cuántas manos?), "impermeabilización" (¿qué sistema, qué garantía?). Sin marca/modelo/espesor, no hay comparación: hay lotería.
3. Mediciones optimistas
Menos metros en papel = precio menor = "ampliación" inevitable en obra. Pide mediciones desglosadas y que el contratista las verifique in situ por escrito.
4. El IVA travieso
Presupuestos "más IVA" junto a otros "IVA incluido". En rehabilitación de vivienda cabe IVA reducido en ciertos supuestos: que cada papel diga el total final con impuestos.
5. Sin plazos ni penalización
La obra de "6 semanas" que dura 5 meses. Plazo por escrito y, en obras grandes, penalización diaria pactada.
6. Garantía difusa
Garantía legal aparte, la comercial por escrito: qué cubre, cuántos años, y quién responde (¿la empresa existe desde cuándo? ¿seguro de RC vigente? — pídelo).
7. Adelantos desproporcionados
Señal razonable sí; 50% antes de empezar, no. Pagos contra certificaciones de obra ejecutada.
El método que funciona
Un mismo documento de petición para los tres (alcance, calidades, condiciones) y una tabla comparativa para la junta. Una hora de rigor ahorra miles — y deja un acta a prueba de reproches.
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